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Uniendo los puntos mirando atrás

Steve Jobs decía que solo es posible unir los puntos mirando hacia atrás. Y creo que tenía razón. Cuando echo la vista atrás y pienso en los más de 47 años de trayectoria de SANCHIS asesores, entiendo muchas cosas que en su momento parecían solo decisiones del día a día.   Una conversación con un cliente, una apuesta por un servicio nuevo, un cambio en la forma de trabajar… Cada uno de esos puntos aislados, con el tiempo, dibuja un camino. Mirando al pasado es cuando descubres que nada fue tan casual. Que incluso los errores o las dudas acabaron siendo parte de lo que hoy somos. Por eso, aunque el futuro siempre está lleno de incertidumbre, lo que nos da tranquilidad es haber aprendido que cada paso, grande o pequeño, tiene sentido cuando lo unes con los demás.

La Ley del Péndulo

  ¿Te has fijado en la cantidad de cosas que nos decimos a lo largo del día? Casi siempre en silencio., casi siempre sin darnos cuenta. Ese diálogo constante acaba influyendo más de lo que creemos. No porque la vida funcione por fórmulas mágicas, sino porque nuestra forma de pensar condiciona cómo miramos lo que nos pasa. Ya que somos nosotros mismos nuestros mayores críticos. Cuando pasamos el día quejándonos, la mente se acostumbra a buscar fallos, carencias, problemas. Y, curiosamente, y me gustaría saber el por que, cada vez parece haber más de eso delante. Cuando entrenas la mirada para agradecer, no desaparecen las dificultades, pero empiezas a ver también lo que sí funciona. Y eso cambia la forma en la que afrontas el día. No es optimismo ingenuo. Es conciencia, es la ley del péndulo. Es entrenar la mente para cambiar la perspectiva. Al final, lo único que realmente podemos elegir es desde dónde pensamos y desde dónde vivimos las cosas. Y esa elección, aunq...

Sino gano, aprendo.

 El otro día, en una conversación cualquiera en mi despacho, Román, el chico de Marketing, soltó una frase que repite mucho, pero que no me había parado a escucharla bien nunca. “Si no gano, aprendo”. Que frase tan corta, y con un significado tan grande. Hablábamos de un proyecto que no había salido como esperábamos. Nada épico. Nada motivacional. Simplemente no había salido. Y me hizo pensar. Estamos acostumbrados a medirlo todo en victorias. Cuando algo no sale, tendemos a pasar página rápido, casi como si hubiera que esconderlo, como si nos diera miedo la derrota. Pero muchas de las cosas que más me han hecho crecer a nivel personal no vinieron de aciertos, sino de parar, mirar a mi alrededor y preguntarse qué haría distinto la próxima vez. Eso no es perder. Es construir. Con el tiempo entiendes que ganar está bien, obvio que está bien. Pero aprender es lo que te permite ganar mejor después. Desde entonces, cada vez que algo no sale como estaba previsto, es...

Los Objetivos son para Perdedores

  El otro día leí esta afirmación de Scott Adams y me hizo parar en seco. No porque estuviera de acuerdo al cien por cien, sino porque me obligó a pensar. La idea venía a decir que cuando vivimos centrados solo en los objetivos, pasamos demasiado tiempo sintiendo que aún no hemos llegado. Que siempre estamos por debajo de donde creemos que deberíamos estar. Mientras el objetivo no se cumple, vivimos con una sensación constante de “todavía no”. Y cuando por fin lo alcanzamos, la satisfacción dura poco. Porque enseguida aparece el siguiente objetivo que volverá a ponernos en la misma rueda. Ahí fue donde me hizo clic. Quizá hemos puesto demasiado foco en la meta y poco en el camino. En el resultado y no tanto en la constancia, en el proceso, en cómo hacemos las cosas cada día. No se trata de dejar de marcarse objetivos. Se trata, tal vez, de dar un paso más allá de lo que hemos pensado tradicionalmente y abrirnos a nuevas formas de ver las situaciones… y de vivirlas....

La Importancia de Aprovechar las Oportunidades

  Con el tiempo te das cuenta de que no todo depende de las oportunidades que llegan. Depende de la actitud con la que las buscas. Hay personas a las que, de vez en cuando, la oportunidad les llama a la puerta. Pero la mayoría de las veces no ocurre así. Lo que establece la diferencia es la constancia. La de seguir moviéndote, preguntando, probando, incluso cuando no hay garantías. La de no quedarte esperando a que las condiciones sean perfectas. Esa forma de afrontar las cosas acaba generando algo curioso: empiezan a pasar cosas, magia. No por casualidad, sino porque estás ahí cuando toca estar. Y eso vale para el trabajo, para las relaciones y para la vida en general. No siempre gana el que más tiene. Muchas veces avanza más el que no deja de intentarlo, siempre.

De Niña a Mujer

 Siempre había escuchado esa canción. De niña a mujer. Ahí estaba, sonando de fondo, sin más. Y sea por el momento, la situación, o por lo que fuese, una frase se quedó conmigo: “Y de pronto un día te das cuenta…” Y me di cuenta. Te das cuenta de que el tiempo pasa rápido. Más de lo que creemos cuando vamos con la cabeza llena de cosas. Trabajo, decisiones, responsabilidades. Un día miras atrás y entiendes que no solo han cambiado los demás. Has cambiado tú. Tu forma de ver la vida. Tus prioridades. No ha pasado de golpe. Ha sido poco a poco. Mientras estabas pendiente de todo lo demás. Y darse cuenta de eso, a tiempo, ya es importante.

Lo que los clientes no ven, pero marca la diferencia

  “Hay cosas que un cliente nunca ve. Y sin embargo… son las que definen si todo sale bien o mal.” En SANCHIS asesores no solo preparamos impuestos, revisamos seguros o planificamos fiscalmente, entre otras muchas cosas. También: ·            Anticipamos cambios normativos que aún no están en los medios ·          Pedimos una segunda opinión cuando algo no nos convence ·          Repasamos documentación que nadie más suele revisar ·          Y sí... Alguna que otra vez, paramos todo para pensar en voz alta, como si el patrimonio fuera nuestro Eso no se cobra.
 No lo facturamos aparte.
 Tampoco sale en la web.
 Pero está. Está cada vez que hacemos una reunión interna solo para validar que lo que proponemos es realmente lo mejor. Aunque lleve más tiempo. Aunque no se note. Porque creemos que asesorar...