De Niña a Mujer

 Siempre había escuchado esa canción.

De niña a mujer.
Ahí estaba, sonando de fondo, sin más.

Y sea por el momento, la situación, o por lo que fuese, una frase se quedó conmigo:
“Y de pronto un día te das cuenta…”

Y me di cuenta.

Te das cuenta de que el tiempo pasa rápido.
Más de lo que creemos cuando vamos con la cabeza llena de cosas.
Trabajo, decisiones, responsabilidades.

Un día miras atrás y entiendes que no solo han cambiado los demás.
Has cambiado tú.
Tu forma de ver la vida.
Tus prioridades.

No ha pasado de golpe.
Ha sido poco a poco.
Mientras estabas pendiente de todo lo demás.

Y darse cuenta de eso, a tiempo, ya es importante.

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