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Hablar es un oficio, pero escuchar es un arte

  “Hablar es un oficio, pero escuchar es un arte” Dee Hock, fundador de VISA. Estamos en una época en la que todo el mundo no para de comunicar, de hablar. Todos hablamos, hablamos mucho, hasta demasiado, y de todo. Todo el rato, en todos los lugares, de todos los temas posibles. Y esto no es porque seamos así de extrovertidos, es porque vivimos en una época en la que quien se queda callado y escucha, es el “bicho raro”, el que parece menos que los que hablan de todo. ¿Y si os digo que pienso que hacen falta más de esos “bichos raros”? Hay que escuchar, pero escuchar de verdad, no solo oír mientras nuestra mente la tenemos en otro lado. Solo escuchar, enfocarnos en escuchar a quien nos habla, entender lo que nos quiere transmitir y estar presentes, física y mentalmente, en la conversación. Creo que aquí realmente está la clave de avanzar, no nos hace falta hablar más, ni decir más, ni mucho menos hablar más alto. La clave está en escuchar, en escuchar mejor. ¿...

Si haces algo que harías incluso sin recibir nada a cambio, vas por buen camino

  Hay veces que estás haciendo algo y no miras el reloj. No sabes ni piensas en la hora que es, ni en si compensa, ni en lo que vas a sacar a cambio… Simplemente lo haces mientras notas que fluyes y disfrutas. Me acordé de una frase de George Sheehan que decía que, “si haces algo que harías incluso sin recibir nada a cambio, vas por buen camino”. Y que, si encima te olvidas del resultado final, pues ya mejor que mejor. Y tiene toda la razón del mundo. Porque cuando estás en ese punto, cuando fluyes, cuando estás en honda, no estás pendiente del tiempo, ni preocupado por si saldrá bien o mal. Únicamente te centras en lo que haces, y es entonces cuando logras disfrutar. Estás haciendo lo que te llena, lo que te hace entrar en modo plenitud o wow. No es fácil conseguirlo, pero así debería ser con cada cosa que hacemos. Si no te pasa a menudo esto, al menos deberías intentarlo.

La suerte es lo que sucede cuando la preparación se encuentra con la oportunidad

  ¡Menuda frase de Séneca!   “La suerte es lo que sucede cuando la preparación se encuentra con la oportunidad”.   Cuántas veces escuchamos, y alguna que otra vez también decimos, la simple frase: “¡Qué suerte tienes!”   Tres simples palabras, que sin querer, quitan todo el trabajo que una persona lleva detrás, al lograr un objetivo. Sólo se necesitan tres palabras para tirar abajo su trabajo.   Paradójico.   Detrás de casi cualquier “golpe de suerte” suele haber muchas horas de trabajo que no se ven, decisiones, un sinfín errores y mucho aprendizaje.   ¿Qué si influye la “suerte”? Pues claro que si, siempre hay una parte que no llegamos a controlar.   Pero sin preparación, cuando se presenta el tren de la oportunidad, pasa de largo y no logramos cogerlo.   Los resultados no suelen ser casualidad, hay algunos que sí, como todo en esta vida. Pero lo que más se nota es el trabajo constante, y también influye ...

La Reflexión del Tiempo

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 Hoy he visto esta imagen y me he quedado un rato mirándola. Porque el tiempo es curioso. No cambia, siempre avanza igual. Ni más lento, ni más rápido. Lo que cambia es cómo lo vivimos . Hay días que se hacen eternos, interminables Otros que se pasan sin darnos cuenta, fugaces. Momentos que querríamos alargar… y otros que solo queremos que terminen. Por eso importa tanto en qué lo gastamos , con quién lo compartimos y desde qué lugar lo vivimos. Porque no siempre podemos elegir lo que pasa, pero sí cómo lo percibimos y como lo gestionamos. Tendremos que replantear la forma en la que afrontamos los días. Porque es lo único que no vuelve, como bien sabemos todos.

Uniendo los puntos mirando atrás

Steve Jobs decía que solo es posible unir los puntos mirando hacia atrás. Y creo que tenía razón. Cuando echo la vista atrás y pienso en los más de 47 años de trayectoria de SANCHIS asesores, entiendo muchas cosas que en su momento parecían solo decisiones del día a día.   Una conversación con un cliente, una apuesta por un servicio nuevo, un cambio en la forma de trabajar… Cada uno de esos puntos aislados, con el tiempo, dibuja un camino. Mirando al pasado es cuando descubres que nada fue tan casual. Que incluso los errores o las dudas acabaron siendo parte de lo que hoy somos. Por eso, aunque el futuro siempre está lleno de incertidumbre, lo que nos da tranquilidad es haber aprendido que cada paso, grande o pequeño, tiene sentido cuando lo unes con los demás.

La Ley del Péndulo

  ¿Te has fijado en la cantidad de cosas que nos decimos a lo largo del día? Casi siempre en silencio., casi siempre sin darnos cuenta. Ese diálogo constante acaba influyendo más de lo que creemos. No porque la vida funcione por fórmulas mágicas, sino porque nuestra forma de pensar condiciona cómo miramos lo que nos pasa. Ya que somos nosotros mismos nuestros mayores críticos. Cuando pasamos el día quejándonos, la mente se acostumbra a buscar fallos, carencias, problemas. Y, curiosamente, y me gustaría saber el por que, cada vez parece haber más de eso delante. Cuando entrenas la mirada para agradecer, no desaparecen las dificultades, pero empiezas a ver también lo que sí funciona. Y eso cambia la forma en la que afrontas el día. No es optimismo ingenuo. Es conciencia, es la ley del péndulo. Es entrenar la mente para cambiar la perspectiva. Al final, lo único que realmente podemos elegir es desde dónde pensamos y desde dónde vivimos las cosas. Y esa elección, aunq...

Sino gano, aprendo.

 El otro día, en una conversación cualquiera en mi despacho, Román, el chico de Marketing, soltó una frase que repite mucho, pero que no me había parado a escucharla bien nunca. “Si no gano, aprendo”. Que frase tan corta, y con un significado tan grande. Hablábamos de un proyecto que no había salido como esperábamos. Nada épico. Nada motivacional. Simplemente no había salido. Y me hizo pensar. Estamos acostumbrados a medirlo todo en victorias. Cuando algo no sale, tendemos a pasar página rápido, casi como si hubiera que esconderlo, como si nos diera miedo la derrota. Pero muchas de las cosas que más me han hecho crecer a nivel personal no vinieron de aciertos, sino de parar, mirar a mi alrededor y preguntarse qué haría distinto la próxima vez. Eso no es perder. Es construir. Con el tiempo entiendes que ganar está bien, obvio que está bien. Pero aprender es lo que te permite ganar mejor después. Desde entonces, cada vez que algo no sale como estaba previsto, es...