La vida se parece un poco a una correa de reloj.

 

La vida se parece un poco a una correa de reloj.

Un agujero aprieta demasiado.
El siguiente se queda flojo.

Y vas probando hasta que, más o menos, encuentras el punto.

Con la gente pasa algo parecido.

Con un trabajo.
Con un grupo.
Con una pareja.
Incluso con el lugar en el que estás viviendo.

Hay sitios donde parece que todo te aprieta.
Donde no terminas de estar cómodo, aunque desde fuera parezca que sí.

Y otros donde estás, pero tampoco encajas del todo.

Puede sonar un poco fantasioso, no te lo voy a negar.

Pero creo que todos tenemos nuestro sitio.
Nuestro círculo.
Nuestra forma de estar bien.

No deberíamos perder demasiado tiempo intentando encajar donde, por mucho que lo intentemos, siempre nos queda algo mal, algo que no está bien.

Encuentra el entorno donde te sientas más feliz y cuídalo.

 

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